EN EL LUGAR INDICADO
Son cortas las satisfacciones
personales a finales de la primavera;
a ver si termino de ordenar
mi cabeza para disfrutar los intensos viajes
del verano...
He visto a los demonios
mecerse sobre las bacanales
como naufragos felices de su
infortunio,
ebrios en vino.
Vi al cadaver de Rimbaud
pasar por debajo
de mis gastadas rodillas
y sonrio con su mirada
narcisa
junto al correr del agua
debajo del puente donde se drena mi mente
ácida
de innumerables juergas bajo
los cielos cordobezes.
Conozco los olores del
Tango,
los colores del pánico,
el agridulce sabor de las
doncellas añejadas
junto con los tejados de
chapa de Barrio La Boca.
Sonrientes payasos nocturnos
de no-sé-donde me acosan
ridículamente,
y así, ridiculizados por mi
decadencia
se marchan en llanto
infantil.
¿Conoces los geroglíficos
que revelan
los ojos del poeta?
¿Has sabido evadir a la
miseria
para regocijarte en el edén
que tu mismo
forjaste?
¡Únete a mi, bufón
majestuoso!
Y surcarás la niebla
rosarina con
la algarabía de Satán
y todos sus dioses.
Esteban
Porronett
07/11/05