LA NIÑA DESCALZA
A esa artista prodigiosa
Sé que sos la princesa en la que busca apogeo
el desvalido poeta.
Sé también que sos la pobre chica
que sos chica
que escucha a John Fruciante
en su época post-heroinómana
y también sé que sos la pobre niña que llora
en todos los amaneceres
y que tendida sobre su propio colchón
de amantes infieles
añora en sus sueños el despertar
de todo su inmortal e infinito sufrimiento.
Sé también, oh pobre niña,
que eres las huellas borradas
del andar del noble plebeyo
que solo se contenta
con tenerte...
Es fácil para ti,
pues solo tu sombra hace al reflejo de tu ser íntegro
el cual corona de espinas
a mi única decadencia.
Esteban
Porronett