Lujuria Bohemia
Cuando las bacanales viajeras
de fin de año
azotan,
con exuberante presencia,
gozamos de las dichas de esta tierra.
A esto me refiero:
El Brandy y Las Artes,
el sol en las cabañas montañesas,
los ebrios aztecas
(las duchas de Marte),
lo más áspero de las victorias.
El placer y el éxtasis,
drenados naturalmente,
en lluvias de diciembre.
Yo me incluyo.
Esteban Porronett
26/07/05 – 05:45hs